domingo, 30 de agosto de 2015

No más tardanza, haz que suceda o se manifeste eso que deseas

En mi libro Aparentemente Precavido, primero de la serie: En las garras del autosabotaje, encontrarás las siguientes palabras de uno de sus personajes:

´Para obtener un logro no es suficiente solo con saber lo que se  tiene que hacer, hay que actuar en función de lo que se quiere lograr;  nadie avanza un centímetro de la carretera solo porque sepa que hay que caminar´
No comentaré sobre todo el capítulo del libro porque no tendría gracia, ya que mi deseo es que adquieras el ejemplar electrónico, lo leas y me des tu parecer; pero si quisiera reflexionar sobre esas frases del personaje en cuestión:

Una trampa muy común que nos mantiene en las garras del autosabotaje es lo que denominaré para este artículo,  demasiado idealista.

Este tipo de persona conoce muy bien lo que quiere, e incluso ha hablado de sus planes e ideas con todo el mundo. El problema es que por demasiado tiempo ha parloteado de ello, pero nunca ha hecho nada para emprender; mientras él, o ella sigue soñando en lo que va a hacer algún día, ya otros que lo escucharon, les pareció que tenía razón, pusieron en ejecución el mismo proyecto y han hecho una fortuna.

Ellos quizá no tenían la idea pero si la disposición y una vez que éstas se juntaron, se produjo la explosión necesaria. Uno ha cosechado y vendido productos agrícolas durante cuatro temporadas seguidas y no solo se ha hecho de plata, sino que ha adquirido experiencia y conocido los mercados más productivo y todo tipo de trucos y estrategias que le permiten posicionarse como un buen agricultor; y panchito, aun sigue hablando de sus planes de sembrar el producto que ´es tan segura la inversión que sería como darle una pedrada al suelo¨

El idealista tiene uno o varios proyectos y los siente tan real y posible que cuando lo oyes te emocionas y lo anímas porque ves que el tipo lo va a lograr. 

Es capaz de detallarte cada paso que va a dar hasta llegar a la cima, todo lo tiene tan clarito y tan bién estructurado que piensas que es imposible no lograrlo.

Te habla de la carrera que va a estudiar, sabe como terminarla en el menor tiempo posible, tiene un plan para cubrír los gastos que no puede fallar; sólo que no lo hará en este momento porque está un poco apretado, pero, al cumplir con ciertos compromisos, comenzará de inmediato.

Puede que incluso haya comenzado y tuvo que interrumpir la carrera, cuando ya estaba a punto de  graduarse, y te dice que congeló las materias por uno, o dos semestres mientras las cosas se enderezaban un poco,  pero ya se ha pasado más de una década y no ha continuado.

El idealista puede tener las mejores ideas de formar una fundación humanitaria o cualquier tipo de voluntariado que le permita desarrollar su parte caritativa, llevar adelante un proyecto que ayude a paliar algún problema de la humanidad y se siente identificado, preparado y calificado para ello; además sabe como involucrar a otros, todo lo tiene por escrito, es un proyecto magnifico, solo hay un detalle: que hace muchos años que sueña con eso, pero hasta la fecha no ha emprendido. ¿Sabes cuantos problemas hubieses resuelto? ¿Cuántas personas hubieras beneficiado si tu proyecto humanitario estuviera en ejecución?

Si ya sabes lo que tienes que hacer y sabes cómo hacerlo, hazte un favor, comienza de una vez por todas y convierte ese ideal en una realidad en los próximas semanas o meses, o años, pero hay que dar el paso si quieres llegar a algún lugar.  No hay otro modo, fuiste creado con habilidades que necesitas desarrollar para estar totalmente  realizado.

Saludos


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