En mi libro Aparentemente Precavido, primero de la
serie: En las garras del autosabotaje, encontrarás las siguientes palabras de
uno de sus personajes:
´Para obtener un logro no es suficiente solo con saber lo que se tiene que hacer, hay que actuar en función de lo que se quiere lograr; nadie avanza un centímetro de la carretera solo porque sepa que hay que caminar´
No comentaré sobre todo el capítulo del libro
porque no tendría gracia, ya que mi deseo es que adquieras el ejemplar electrónico, lo leas y
me des tu parecer; pero si quisiera
reflexionar sobre esas frases del personaje en cuestión:
Una trampa muy común que nos mantiene en las garras del autosabotaje es lo que denominaré para este
artículo, demasiado idealista.
Este tipo de persona conoce muy bien lo que quiere,
e incluso ha hablado de sus planes e ideas con todo el mundo. El problema es
que por demasiado tiempo ha parloteado de ello, pero nunca ha hecho nada para emprender; mientras
él, o ella sigue soñando en lo que va a hacer algún día, ya otros que lo escucharon, les pareció que tenía razón, pusieron en ejecución el mismo
proyecto y han hecho una fortuna.
Ellos quizá
no tenían la idea pero si la disposición y una vez que éstas se juntaron, se
produjo la explosión necesaria. Uno ha cosechado y vendido productos agrícolas durante
cuatro temporadas seguidas y no solo se ha hecho de plata, sino que ha
adquirido experiencia y conocido los mercados más productivo y todo tipo de
trucos y estrategias que le permiten posicionarse como un buen agricultor; y
panchito, aun sigue hablando de sus planes de sembrar el producto que ´es tan
segura la inversión que sería como darle una pedrada al suelo¨
El idealista tiene uno o varios proyectos y los
siente tan real y posible que cuando lo oyes te emocionas y lo anímas porque ves
que el tipo lo va a lograr.
Es capaz de detallarte cada paso que va a dar hasta
llegar a la cima, todo lo tiene tan clarito y tan bién estructurado que piensas
que es imposible no lograrlo.
Te habla de la carrera que va a estudiar, sabe como
terminarla en el menor tiempo posible, tiene un plan para cubrír los gastos que
no puede fallar; sólo que no lo hará en este momento porque está un poco
apretado, pero, al cumplir con ciertos compromisos, comenzará de inmediato.
Puede que incluso haya comenzado y tuvo que
interrumpir la carrera, cuando ya estaba a punto de graduarse, y te dice que congeló las materias
por uno, o dos semestres mientras las cosas se enderezaban un poco, pero ya se ha pasado más de una década y no ha continuado.
El idealista puede tener las mejores ideas de formar
una fundación humanitaria o cualquier tipo de voluntariado que le permita
desarrollar su parte caritativa, llevar adelante un proyecto que ayude a paliar
algún problema de la humanidad y se siente identificado, preparado y calificado
para ello; además sabe como involucrar a otros, todo lo tiene por escrito, es
un proyecto magnifico, solo hay un detalle: que hace muchos años que sueña con
eso, pero hasta la fecha no ha emprendido. ¿Sabes cuantos problemas hubieses resuelto? ¿Cuántas personas hubieras beneficiado si tu proyecto humanitario estuviera
en ejecución?
Si ya sabes lo que tienes que hacer y sabes cómo
hacerlo, hazte un favor, comienza de una vez por todas y convierte ese ideal en
una realidad en los próximas semanas o meses, o años, pero hay que dar el paso si
quieres llegar a algún lugar. No hay
otro modo, fuiste creado con habilidades que necesitas desarrollar para estar
totalmente realizado.
Saludos
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