Hablemos hoy de la postergación. Ese
terrible hábito de dejar todo para última hora y a veces indefinidamente, por años.
Demasiada gente brillante se ha paralizado ante los grandes proyectos, postergándolos.
Postergar es ir por la vida con
el freno de mano puesto, pero si dejas de hacerlo, avanzaras a la velocidad que
tu proyecto necesita para despegar o para concretarse.
Una de las cosas que nos lleva a
postergar, es sentirnos cómodos con la situación actual, o el no querer hacer
lo que nos aburre y desagrada.
Se puede posponer desde lo más
sencillo: hacer esa llamada, hacer esa hora de ejercicio, hasta lo más complicad. Nos da pereza comenzar, o continuar esa tarea.
Quizá sientas que no tienes ni
las fuerzas ni la capacidad financiera; lo acertado en este caso no es abandonar o
dejar inconclusa una labor empezada, sino hacerla según tus fuerzas, la recomendación es dividir el
asunto o proyecto en partes pequeñas y empezar por lo más fácil, Lo importante
es iniciar, así que no importando el caos en que este todo al principio,
comienza por ahí, ordenando un poco las cosas.
Una cosa que no se hace a tiempo
después es más difícil hacerla.
Atrévete con esos trabajos tan grandes
que hay que ponerle ganas, todo es cuestión de empezar, ataca sin demora, sin
piedad, no importa el caos inicial.
Incluye tareas que suelen ser
incomodas o desagradables, como enfrentar a alguien para que se hagan las cosas
de la manera que consideras o en el tiempo acordado. Presiona para que mejoren
o corrijan un mal trabajo.
.
No importa que ahora no cuentes
con mucho tiempo, unos pocos minutos al día marcaran la diferencia,.
Hacer eso que tienes pendiente te
quitará un peso de encima. Todo es cuestión de empezar, así que anímate y
hazlo.
Saludos.
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