¿Qué es lo que hace que una
persona que toma muy en serio el querer lograr sus objetivos de vida, de
repente se siente con deseos de abandonar?
¿Cómo es
posible que pasemos de una actitud de guerreros, deseosos de comernos el mundo, a
un pusilánime que no quiere mover un dedo por su proyecto?
Ocurre que de manera subyacente, los hábitos que hemos combatido, los cuales
llamaremos antiguos, porque nos hemos formado unos nuevos, batallan por salir a
flote y de nuevo tomar el control.
Estas
actitudes antiguas, nos traicionan porque son las formas propias de toda una
vida de hábitos, son la tendencia normal de la persona, a reaccionar como lo hacía antes de comprometerse a cumplir sus sueños.
Son hábitos
arraigados o reacciones del carácter, producto de emociones reprimidas que
salen a relucir en momentos de desánimo, presión o ansiedad y así nos traicionan.
El peligro
de éstas reacciones antiguas, es que una persona equivocada, puede influenciar a
muchas otras que serán seriamente afectadas.
Nunca
olvidemos que esas actitudes antiguas no producen ningún resultado positivo.
No seas
arrastrado por la corriente, nada hasta la otra orilla donde encontrarás el
objetivo por el cual actualmente luchas. El tirar la toalla no debe ser unas de tus opciones a considerar.
Saludos
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu participación es importante