martes, 6 de octubre de 2015

Oliendo y Corriendo



Hola a todos, después de una semana de ausencia, aquí estoy de nuevo, para seguir entregándoles mis comentarios, reflexiones y  palabras de motivación.

Recuerdan la frase que en el libro Aparentemente precavido,  Joel le dice a Marcos:

¨Es necesario estar listo porque la vida no acaba cuando termina un proyecto¨

Pues, verás, tiene vigencia y se aplica a lo que tu desempeñas o aquello que es tu sueño o el propósito por el cual respiras.

En el libro quien se ha llevado mi queso, el autor Spencer Johnson, a través de sus personajes los ratoncitos Oli y Corri   (Oliendo y Corriendo) plantea el costumbrismo como elemento cegador, que produce la falsa sensación de seguridad de que las cosas que desempeñamos siempre estarán ahí para nosotros, hasta que una mañana cualquiera nos damos cuenta que aquello que era nuestra seguridad a desaparecido y es cuando nos preguntamos ¿Qué pasó? ¿Por qué no advertí lo que estaba ocurriendo?   Seguido de una pregunta mayor ¿Y ahora qué hago?

Podemos confiarnos que todo estará bien, sea lo que sea que hagamos, y de repente aparecen los nubarrones, caen tempestades, y una lluvia nos detiene. O sencillamente algo se rompe,  o se acaba algo vital del proyecto.

Así como después de un desastre, una perdida, o una separación, debemos darnos cuenta que la vida continua, y que a pesar de; hay que  seguir adelante, de igual modo en el área laboral, empresarial, comercial, académica, científica, de ayuda humanitaria o donde sea que se desarrolla nuestro proyecto hay épocas de fin de un ciclo de vida, tiempo de cerrar un capítulo para empezar otro, y debemos asumirlo con valor y entereza..

Estadísticamente, de diez negocios que se inician, nueve fracasan en su primer año. Nada garantiza que a tu alrededor las cosas se mantendrán siempre al mismo nivel, por lo general años de abundancia, son seguidos por años de escases, tiempos de abundante inspiración son seguidos por tiempos de sequía creativa, siete años de vacas gordas, son seguidas por siete de vacas flacas y enjutas. Las cosas van y vienen, sólo tu fe en Dios y la fortaleza de carácter te mantendrán en tiempos difíciles.

Las biografías de personas exitosas no están exentas de estos desmanes de la vida; la de Friedrich Heandel, por ejemplo, muestra  las muchas vicisitudes que tuvo que pasar antes de componer su gran obra. El oratorio El Mesias, o el Aleluya, una de sus obras más conocidas fue escrita, después de varios infortunios y necesidades  que tuvo que afrontar.

Sea lo que sea que realices, ese es tu sueño, tu proyecto de vida y debes luchar por él. Habrá épocas difíciles, pero no lo abandones. Si el fracaso te ha tocado y piensas migrar a otra cosa porque crees que estabas equivocado, que no puedes lograr tu sueño; o si te sorprendió un cambio que te desestabilizó,  es hora de un nuevo reto.

Ese nuevo reto, puede ser el proyecto que siempre has tenido y atendido, pero ahora rediseñado. No importa cuánto lo intentes, si aun no lo has conseguido hay que seguir luchando hasta obtenerlo.

Quizá esta en la fase de gestación y no vez aún la forma de iniciarlo,  o ya está formado y luchas por mantenerlo a flote, añádele algo de creatividad y da un paso más.

Saludos. Nuevas aventuras te esperan.


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