´El concepto equivocado acerca de nosotros mismos también tiene su influencia en la toma de decisiones.´
(Del libro Aparentemente Precavido)
Nuestra personalidad tiene tres ángulos de
observación: Lo que otros dicen que soy. lo que yo creo que soy,
y lo que soy en realidad. Veamos como éstos nos afectan a la hora de tomar decisiones:
Lo que otros dicen que soy: Algunos han afirmado que somos lo que la
persona más importante en nuestra vida, opina acerca de nosotros. Se sabe también
que, subconscientemente algunos pasan su vida tratando de demostrar a uno de sus
padres, u otra figura de autoridad que están equivocados del concepto que tenían
de él; tratando de mostrar su valía y
ganar su aprobación, aunque en muchos casos no lo logran porque estas personas
siguen demostrando con sus palabras y actitud, que sus hijos viven equivocados.
Lo cierto es, que para todos nosotros, tiene
mucho peso la opinión que tengan de nosotros las personas que más nos importan.
Lo que yo creo que soy: Es verdad que este concepto propio también puede
verse alterado, cuando lo que pienso de mí esta sobre valorado o subvalorado. En el primer caso ocurre, cuando nos creemos superiores a los demás, y nos sentimos
engreídos, autosuficientes y vanidosos. En el otro extremo se da cuando nos
creemos inferiores y sentimos que somos torpes, que molestamos; que no encajamos entre
las demás personas.
En ambos casos se influye, sobre nuestras
propias decisiones, pero de manera diferente y no sana.
Cuando el concepto hacia nosotros mismo es
sano, no nos sentiremos ni superiores, ni inferiores a los demás y aceptaremos
nuestras fortalezas y debilidades; trabajando las que haya que mejorar sin
sentirnos amenazados, ni incómodos por las habilidades y personalidad de otro.
Lo que soy en realidad: La psicología lo explica de esta manera: ¨No
soy ni malo, ni bueno, soy ambas cosas¨.
Las creencias que nos hayamos formado de
nosotros mismo, define nuestras acciones; ya que los pensamientos producen sentimientos y los sentimientos
producen comportamientos.
En escritor Norman Vicent peale lo plantea de esta manera: ¨Los
pensamientos son los ancestros, o antepasados de las acciones¨´, y el proverbio
de Salomón dice: ´Tal es el hombre en su corazón, tal es el´.
Ciertamente el concepto que tengamos de
nosotros mismo va a influir directamente en nuestras acciones y decisiones, El
proceso sería más o menos así:
Pienso que soy poca cosa, desarrollo un
sentimiento de torpeza, timidez, inseguridad; ese sentimiento me lleva a una acción:
abandono, huyo, me escondo.
Pienso que soy capaz, desarrollo un
sentimiento de seguridad, alegría, confianza; me lleva a una acción: tengo iniciativa, emprendo,, avanzo. La creencia que tenemos de nosotros mismos nos hace
actuar en función de eso.
Nunca será la misma decisión entre la persona
que cree que se puede desarrollar equis labor o idea y el que piensa que no se
puede.
Un concepto apropiado de sí mismo, hace que
una persona;
- Aprenda de sus fracasos y lo intente nuevamente.
- Se plantee proyectos que parecen imposibles de realizar.
- Incursionan en nuevos oficios para los cuales tienen habilidad, aun cuando éstas no estén desarrolladas.
- Reinventa o crea su propia marca de productos que ya están en el mercado.
- No importa cuánto tarden los resultados, persiste en su proyecto una vez iniciado.
Mi consejo es, acéptate tal como eres y cree
que se puede. Fuiste creado para buenas cosas.
Saludos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu participación es importante