Hay una frase que suele usarla de manera muy acertada, una amiga de muchos años, y me viene muy bien para el artículo de hoy.
Es la expresión:
¨El hecho de, no implica que.¨
Hay algunas situaciones donde el
emprendedor que recién se inicia debiera aplicarlo. Y supongo que el
emprendedor experimentado también.
Pero veamos en que situaciones lo usaría
mi amiga:
Si pensamos que porque tenemos un gran
sueño por desarrollar, por eso, de momento no nos involucraríamos en algún
otro oficio alterno, que nos produzca
para pagar la renta y cubrir otros gastos,
entre ellos el de manutención. Mi
amiga diría, el hecho de, no implica que….
Cuando suponemos que, porque estamos exhaustos por el duro trabajo,
debiéramos permitirnos descuidar a la familia, absteniéndonos de momentos de
calidad y diversión familiar. Mi amiga te repetiría el mismo axioma, el hecho
de… no implica que.
Si dejamos de hacer algunas cosas y
alegamos una razón simplista; por
ejemplo, si ante la ausencia de la persona encargada, nos resistimos a
solucionar el problema diciendo, soy el dueño del proyecto, no voy a realizar
esa labor, para eso pago. Mi amiga te
miraría y te diría, Sabes qué? El hecho
de, no implica que.
Si nos está yendo muy bien, y por eso
bajamos la calidad del servicio o producto, o basado en eso, no nos preocupamos
por mejorar o actualizarnos; o porque la producción se ha multiplicado, vamos a dejar de trabajar por un tiempo. Ante esa tendencia conformista, mi amiga
diría la misma frase lapidaria, el hecho de, no implica que.
Hasta para defender nuestro honor ella haría uso de su frase.
Cuando alguien por el hecho que nos paga un sueldo quiere abusar o
maltratarnos, la frase de mi amiga, sería muy aclaratoria.
En la sabiduría de mi amiga, esta
frase se convierte en un elemento de control y equilibrio, algo así como un
escudo administrativo. Por el hecho que
hayan aumentado las entradas no significa que tenemos que derrochar.
Por el hecho que ya somos conocidos,
no vamos a descuidar nuestra presentación e imagen. Por el hecho que no tengamos toda comodidad a
la mano no significa que dejaremos de
intentarlo.
Como vemos tiene aplicación a la hora
de cumplir nuestros deberes, pero también al reclamar nuestros derechos y nos
reta a no dormirnos en los laureles, como dicen por allí.
Mi amiga, lo dice a su manera, pero
intuyo que lo aprendió del Maestro que tenemos en común, quien lo expresó de
una manera distinta: ¨es necesario hacer esto, sin dejar de hacer lo otro.¨
Estoy seguro que hay algunos momentos
en tu vida cuando este axioma toma especial importancia. Dale uso cada vez que
lo necesites, téjelo a tus propios hechos y deja que te ayude a mejorar en la
forma de cumplir con tu meta.
Saludos
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu participación es importante