lunes, 21 de septiembre de 2015

Frase que sacude y despierta


Hay una frase que suele usarla  de manera muy acertada,  una amiga de muchos años,  y me viene muy bien para el artículo de hoy. Es la expresión:
                                                      ¨El hecho de, no implica que.¨
Hay algunas situaciones donde el emprendedor que recién se inicia debiera aplicarlo. Y supongo que el emprendedor experimentado también.

Pero veamos en que situaciones lo usaría mi amiga:

Si pensamos que porque tenemos un gran sueño por desarrollar,  por eso,  de momento no nos involucraríamos en algún otro oficio alterno,  que nos produzca para pagar la renta y cubrir otros gastos,  entre ellos el de manutención.  Mi amiga diría,  el hecho de,  no implica que….

Cuando suponemos que,  porque estamos exhaustos por el duro trabajo, debiéramos permitirnos descuidar a la familia, absteniéndonos de momentos de calidad y diversión familiar. Mi amiga te repetiría el mismo axioma, el hecho de… no implica que.

Si dejamos de hacer algunas cosas y alegamos una razón simplista;  por ejemplo, si ante la ausencia de la persona encargada, nos resistimos a solucionar el problema diciendo, soy el dueño del proyecto, no voy a realizar esa labor, para eso pago.  Mi amiga te miraría y te diría, Sabes qué?  El hecho de,  no implica que.

Si nos está yendo muy bien, y por eso bajamos la calidad del servicio o producto, o basado en eso, no nos preocupamos por mejorar o actualizarnos;  o  porque la producción se ha multiplicado,  vamos a dejar de trabajar por un tiempo.  Ante esa tendencia conformista, mi amiga diría la misma frase lapidaria, el hecho de, no implica que.

Hasta para defender  nuestro honor ella haría uso de su frase. Cuando alguien por el hecho que nos paga un sueldo quiere abusar o maltratarnos, la frase de mi amiga, sería muy aclaratoria.

En la sabiduría de mi amiga, esta frase se convierte en un elemento de control y equilibrio, algo así como un escudo administrativo.  Por el hecho que hayan aumentado las entradas no significa que tenemos que derrochar.

Por el hecho que ya somos conocidos, no vamos a descuidar nuestra presentación e imagen.  Por el hecho que no tengamos toda comodidad a la mano  no significa que dejaremos de intentarlo.

Como vemos tiene aplicación a la hora de cumplir nuestros deberes, pero también al reclamar nuestros derechos y nos reta a no dormirnos en los laureles, como dicen por allí.

Mi amiga, lo dice a su manera, pero intuyo que lo aprendió del Maestro que tenemos en común, quien lo expresó de una manera distinta: ¨es necesario hacer esto, sin dejar de hacer lo otro.¨

Estoy seguro que hay algunos momentos en tu vida cuando este axioma toma especial importancia. Dale uso cada vez que lo necesites, téjelo a tus propios hechos y deja que te ayude a mejorar en la forma de cumplir con tu meta.

Saludos




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu participación es importante